lunes, 10 de diciembre de 2012

Gonzalez Ortiz Pablo Grupo:600

Pag: 173 La ladrona de libros
Giró en la esquina, hacia el número treinta y tres, resistiéndose a sonreír, resistieéndose a sollozar o siquiera a imaginar la salvación que podría estar aguardándolo. Se dijo que no corrían tiempos para abandonarse a la esperanza, aunque casi pudiera tocarla. La sentía cerca, en algún lugar fuera de su alcance; si embargo, en vez de dejarse convencer, volvió a repasar qué debía hacer si lo atrapaban en el último momento o si, por cualquier razón, dentro lo esperaba la persona equivocada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario